Debut album de 1990 de esta legendaria banda estadounidense de Death Metal procedente de Buffalo, Nueva York, y una de las piedras angulares sobre las que se construyó el Death Metal americano de principios de los 90. Aunque todavía mostraba ciertas influencias del Thrash Metal más extremo, el grupo ya exhibía gran parte de los elementos que acabarían convirtiéndolo en una de las formaciones más influyentes y longevas de la historia del género.
Su sonido combina ferocidad, velocidad y una crudeza casi salvaje, apoyándose en riffs agresivos, ritmos frenéticos y la característica voz de Chris Barnes. Más primitivo y directo que sus sucesores, el álbum captura a una banda hambrienta y en plena fase de desarrollo creativo, ofreciendo una colección de temas que con el tiempo se convertirían en clásicos imprescindibles del Death Metal estadounidense.
Recomendado para fans de: DEATH, MALEVOLENT CREATION, MONSTROSITY y DEICIDE.